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domingo, 20 de julio de 2014

Charla entre la razón y el corazón de Gabriela Mistral


¿Y si en realidad el tiempo no lo pudiese todo, si no fuese tan cierto que las cosas con el pasar de los días se van olvidando, o las heridas no se van cerrando, cuántas cosas cambiarían? Porque es muy fácil pensar que con solo dejar pasar los días, meses o años las cosas se solucionan, y lo peor es que uno se autoconvence, y se cree un superado, alguien que tuvo la suerte de superar un dolor y sobreponerse, y se vuelve a sentir fuerte...


Sin embargo, un buen día, quizás el menos pensado, todo el castillo que creías tan sólido comienza a temblar, porque te encuentras de nuevo cara a cara con el dolor, con ese sentimiento tan helado y tan dormido del que ya casi ni te acordabas, y que, muy a pesar de todo, sigue ahí, y comienza a despertarse con todas las fuerzas acumuladas por el tiempo en que estuvo inactivo y quiere salir, quiere gritar que está vivo y que va a dar pelea, porque la RAZÓN piensa:

"¡Otra vez no! ¿O acaso no te acuerdas el tiempo que te costó volver a ponerte en pie?, ¿O no te acuerdas de esas noche sin dormir, de esos desvelos y angustias, de tus días vacíos, de tus noches sin estrellas? ¿Quieres realmente volver a vivir todo eso, o ahora que ya estás de pie no sería mejor que anduvieras por otros caminos?


Porque, sinceramente, amores no te faltan, tienes la capacidad de enamorar a quien quieras, y te vas a hacer problema por un hombre/una mujer que, en realidad, no sabes si te quiere, no sabes si te engaña?...


¡Piensa! ¡No te equivoques! Una vez creíste tocar el cielo con las manos y en un instante descendiste al más profundo de los infiernos, ¿Crees que vale la pena?

Haz lo que te digo, no existen los amores eternos, y seguramente, todo eso lo único que te va a hacer es ilusionarte y volverte a lastimar."
Y se hace un silencio eterno...

El CORAZÓN, aturdido por las palabras de la RAZÓN, se queda sin aliento, pero después de un rato de pensar, donde la RAZÓN ya creía tener ganada la partida, el CORAZÓN replica:

"No sé si tus palabras son del todo ciertas, pero sé que no son tampoco del todo equivocadas: no es lo mismo pensar que sentir, no es lo mismo razonar que hacer las cosas impulsivamente, porque los que piensan son aquellos que nunca se arriesgan, y pobre de aquél que no esté dispuesto una vez en su vida a perderlo todo por la persona que ama, pobre de aquél que no está dispuesto a olvidar, porque nunca será perdonado, pobre de aquél que es tan ciego y vacío, que no es capaz de dejar de lado todas las trivialidades de la vida por amor... Pobre de quien teniendo en frente el amor de su vida, no es capaz de quitarse la careta y sentir...

Porque el amor no solo es alegría, no solo es paz y ternura, el amor es también dolor y lágrimas, es angustia y desvelo, es muchas cosas, pero bueno...la verdad es que no sé qué pesa más, si la RAZÓN o el CORAZÓN.

Lo que si se, es que si uno no siente, se transforma simplemente en una roca, una cosa que no es capaz de demostrar cariño y confianza, un cuerpo sin alma. Por eso creo que uno debe jugarse por lo que siente... le puede salir bien o mal, puede equivocarse o vivir el resto de su vida con la persona que ama... lo que sí es cierto es que jamás perdonaría a alguien que por rencor o desconsuelo no sea capaz de tomar a la persona que ama, y gritarle a todo el mundo que por ella daría la vida...

Y, por último, otra cosa que tengo bien clara, es que el que se enamora soy yo, y el amor se siente con el CORAZÓN, no con la CABEZA".

Se hizo el silencio... y, sin mediar palabra, el CORAZÓN, decidió tomar el camino correcto, se fue tras el amor.

viernes, 11 de mayo de 2012

Amor de mi vida

Siempre te he soñado, siempre he querido conocerte, he sido paciente y no sabes la espera que te tenido que soportar con tan sólo verte algún día,sí, te hablo a ti, a ti... el amor de mi vida.

Desde que era pequeña, aquellas historia de amor que solía ver en la televisión, fueran telenovelas o películas de disney, me mostraban que la vida sería perfecta tan sólo con tener a mi príncipe azul, a mi pareja ideal, a tu otra mitad, al amor de tu vida.

Con el tiempo mi imaginación volaba por rumbos desconocidos y veía en cada niño-adolescente aquella figura que representaba el amor eterno... qué equivocada estaba, creo que a ese niño de 6 años le espantó tanto amor, creo que no estaba preparado...
Y así el tiempo pasó, con sus segundo , minutos y horas, horas que se convirtieron en día y semanas e incluso años y tu amor de mi vida, no llegabas.

Una vez me cansé de tanto esperar que decidí ir a buscarte, me dieron malas referencias puesto que no te encontré, me topé con varias personas que se parecían a ti, más al ver sus ojos no reflejaban el amor que tanto buscaba.

Otro día más me propuse vivir sin ti, me aferré a aquella frase popular que dice "Dios te va a mandar el amor de tu vida cuando estés lista" y yo me preguntaba una y mil veces ¿qué diablos me faltaba para que el amor llegara? ¿cuando esté lista? ¿lista para qué?

Aun sigo esperando la respuesta...

No sé si estoy lista para amar, puesto que nunca lo he hecho, no sé si pueda reconocer el amor al instante, pues en mi, siempre ha sido fugaz, sólo sé que mi corazón ya está cansado de estar solo, de llorar al ver las películas de amor, de voltear la mirada cuando ve a un pareja en la calle, de tener que guardarse las canciones por que no tiene alguien a quien dedicárselas...

Amor de mi vida, hubo una vez en que casi creí encontrarte, pero el destino me  mostró que estaba equivocada, que tal vez tendría que esperar más tiempo para encontrarte, para sentirte, para amarte...

Aclaro que no es algo que necesite para vivir, afortunadamente soy una persona muy querida por la gente  que la rodea, pero no niego que la soledad está comenzando a pesar y no sé cuanto más la pueda soportar...

Amor de mi vida te pido un favor, cuando llegues, que sea de manera sorpresiva, sigilosa, que casi no me de cuenta; quiero que seas maravilloso, que siempre pintes una sonrisa en mi rostro, que me provoques alegrías y tristezas y que el tiempo que estemos juntos me hagas muy feliz.